lunes

exiliada en un paradero a las seis de la mañana

exiliada en un paradero 
a las seis de la mañana
el florecer de la borrachera
burlándose en mis mofletes

El quiltro con la sopaipilla en la boca
y yo miro con avidez su alimento
frágil y graciosamente sincera
que me conocí en algún lugar de esta vereda con el mismo cemento me espanto

me siento aturdida por la imagen borrosa 
de un extraño en mi cama.

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