Mostrando entradas con la etiqueta primavera. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta primavera. Mostrar todas las entradas

martes

julieta

repasa amores y errores
con dedicada impaciencia

hay cosas que no le calzan
cuando empezó eso?
cuánto duró?

no lo recuerda
si amaba por igual
no sabe si amó más
si era el mismo amor
o cada unidad de amor
era distinta

leía los mensajes
uno por uno

el registro del enamoramiento
el choque torpe contra el muro

el dolor fue siempre el mismo
fue siempre el mismo reclamo

a quién amó?

amaba ser la favorita
causar migrañas
que le pidan que se quede
siempre
ojalá la quieran presa
y así 
poder escaparse


lunes

salvia

Soy horizontal

el polvo, onda y partícula 
cae en la superficie
elegante     casi un ballet

mi carne se hunde en la tierra
mi cuerpo se incorpora
al túnel que lo cobija


Soy horizontal

reconozco los bordes de madera
encerrada en este cajón
me enternecen los cantos ajenos

mi cama es de barro y nogal
tengo un sueño pesado en el pecho

me despido del aire
        con un respiro huérfano



viernes

maldición

torturador de pájaros, toma nota:
el miedo a los vivos es siempre peor

vivirás con el miedo
a que una turba aparezca
a que en las calles te lancen tomates
a que te escupan cuando bailes con gracia
a que te pillen desprevenido en alguna esquina

vivirás con el miedo
al descubrimiento 
al escándalo 
a la burla

vivirás con el miedo
a que reconozcan tu cara
manchada de culpa
a que en el ojo se te note
que amarraste cuerpos
que mutilaste 

vivirás con el miedo
a que tu nombre sea
pisoteado y olvidado, rey pez 
sin corona ni tierras

martes

ha caído el tirano

hoy dormirá en sábanas blancas
después de hacer caer un tirano
ha conquistado un terreno infinito

hoy dormirá en sábanas limpias
después de haber derrotado a su enemigo
en una batalla donde perdió tanto

hoy dormirá, por fin, en sábanas sin sangre

hoy dormirá tranquila
después de lavar sables de plata
que cortaron de raíz 
el cordón que ataba su cordura

hizo canciones para su muerte
canciones para escapar
canciones que lo hicieron
temblar de ira

no fue suficiente

las canciones
nunca son suficientes

hay que disparar
directo a su centro
mentiroso, cruel----despótico

develar su engaño
y seguir de largo
pasar por encima
de su humanidad ficticia
no creer ni en su rezo
cuando la espada amenaza su cabeza.

miércoles

plegaria

cuídame del mal, señor
porque me está llevando un hijo tuyo
con la marca de Caín en la frente

me creí bailarina del averno 
me protegían 
el fuego y las fieras

pero hice este ejercicio de 
querer salir
y no pude volver a entrar

vi una frágil miseria
todo desde fuera 
es burdo

me vi en el tablero 
recibiendo los dardos 
donde mismo

soy masoquista dios mío
líbrame de este mal, señor

decirte que no 
es parte
deste intercambio perverso

negarte, señor, es parte

tráenos tu reino de justicia
tu pan         tu don

cuánto tiempo es la espera que espero 
aquí abajo pedimos a gritos
y tú no miras siquiera

empiezo a pensar, señor
que si fuimos hechos
a tu imagen y semejanza
eres entonces esto

esta fractura de hueso de mono
esta manera de tomar un palillo

y un hijo tuyo, sucio
que muerde cuando te alejas
que persigue
y su memoria pincha el ojo

líbranos de todo mal, señor
líbranos de todo mal
alguna vez, que sea.

jueves

serendipia

resuena el eco de las esferas
armonía de las siete notas 

ceniza cae sobre Antioquía

una frontera arbitraria
como todas las fronteras 
cerraba el paso

no hubo caso
el salto fue sincrónico
sintomático el desborde

el umbral es la calle 
todas sus esquinas

en el medio, sin acertijo
la roca se abrió frente a sus ojos
y dejó correr un río de magma

lunes

Huite

Entre las faldas y espaldas del cerro
El humo baila en el cahuín
hay un resguardo verde entre las gotas

El cuerpo de hombres
de mujeres que parió la tierra
que hunden su huella en la casa
que mueven sus cadenas con el viento norte
con la fuerza del animal que entrega la vida
con su sangre y aguas claras
Resuenan los cantos de guerra

La columna es la mano del hermano. 


edición de Don José Antiñir, zorro del sol.

viernes

anfibología

no mostrar sino esconder
encerrar en signo lo real
ponerlo en control
con el blanco de frontera

ser el verde del estanque
un axolotl
mirando entre el agua y la luz
esperando un águila en silencio

miércoles

submarino

Había una quietud rara esa tarde. Llevábamos ya horas de vino, o de cerveza, o de ambas. No sabíamos si el mar era hombre o mujer. Si era una madre o un padre azul. Y en esa quietud y con los ojos cruzándome el pellejo, preguntaste. Y te mentí. No ha sido algo regular, ni una práctica insistente, pero te mentí. Por vergüenza o por orgullo, ambas sendas del mismo mal, omití que recordaba coordenadas, hitos y ciclones que dieron flujo alguna vez al caudal de texto. Que recordaba incluso una palabra cifrada, metida entremedio, quizás como un goce secreto, quizás como un anzuelo, a ver si picaba. Por vergüenza, a ciencia cierta, dije con seguridad que nunca había escrito para tí. Por orgullo, escondí en el fondo del océano la verdad y la derrota, como si fuera un personaje más de esas historias de puerto: huí de mi propia letra. Te mentí, porque no quería mirar de frente tiburones, ni tampoco tener excusas que inventar sobre la arena en los zapatos. Pero cuánto ha costado sacar cada grano del fondo, como si no fueran piedrecillas sino caballos, corriendo una carrera bajo mis pies. 

ofrenda

me dí vuelta la carne
y encontré una masa de aire frío
miré mis venas, el plasma
las plaquetas todas ordenadas
los pliegues todos inexpertos

no puedo dar nada más que esto
tejido blando, y tibio
no he podido regular el tiempo

el músculo que me da vida
es también una trampa
y a duras penas respiran
los árboles rosados

gotean atrás los líquidos
todos los fluidos de animal
de cosa viva que camina
que piensa     que escribe tonteras

es la única arma que tengo

lunes

paso

caminar no es automático esta vez
no es un medio para un fin

el recorrido da el sentido

en las paredes 
los colores dispuestos
la luminaria histérica
guías espectrales

merodear como misión secreta
sortear el desafío del pasaje

el paso se hunde 
en las veredas
hay olores 
hay gentes 
hay ladridos

pasan los niños corriendo
juegan sobre las ruinas
de la guerra de piedras

se disipan las argucias y presagios
solo sendas infinitas
y la carne gris de la ciudad valle.

jueves

Descripción taxativa o el comienzo de la fisura

La idea original era una descripción sencilla. Una pequeña pausa, y mostrar con dramatismo sus matices. Pero resulta realmente complicado hacerlo cuando se está presa de una subjetividad desbordante. Y así como las descripciones nunca logran su anhelada neutralidad, el emisor no puede negarse a declarar el estado ánimico y general que le involucra. 

Habiéndose aclarado esta cuestión, procede a relatar los hechos que ocurrieron de la siguiente manera:

Primero; el acople. 
Aún sin existir necesariamente una búsqueda, hay un encuentro. O un descubrimiento, si se quiere. Un asombro. 
Inicia como un deslumbre pequeño, en una comodidad inesperada. Lo que no puede fingirse, calzar en un mismo lugar una pieza, con facilidad. Casi con gracia. A veces con gracia. Se instala una certeza, también, aún pequeña. 

Segundo; todo el tiempo un tirón. Parece una cuestión de minerales. De magnetismo, podría decirse. Con certeza, actuaba la fuerza gravitacional, concentrando su curva en un solo objetivo. Moléculas orgánicas arrastradas a chocar con otras, para que sus átomos no puedan tocarse jamás. Aquí no había frontera. 
No una clara, al menos. Solamente continuidad.

Tercero: el secreto. Sobredosis. No el secreto. En el registro, expuesta frágil. Las venas son visibles contra la luz. No obstante, prolongarse. Despedida. 

Cuarto. La distancia. Distorsiones cognitivas y pánico generalizado. Perspectiva de realidad, cuestión angustiosa. Cortisol. Taquicardia.  
Pausa. La recomendación médica consiste, primordialmente, en consumir agua de forma efusiva. Esto con el objetivo de estimular la actividad cerebral y el correcto funcionamiento de las áreas de la corteza frontal asociadas al comportamiento social y la memoria. Hidratarse con frecuencia.


Quinto: abrazar el fracaso. Correctamente asesorado por un experto en literatura romántica, la heroína de la novela rema a contrapelo de la historia. Algo se ha aprendido de audacia en un siglo de timoratos. Que venga el torrente, que hay que hacer caudal. Ingenieros modifican la ruta, pero los ríos son tiranos. 

Sexto. Cartografías y debates constituyentes, trazar líneas que acercan, en mapas distantes. La fundación de una ciudad. El bautizo con festejo. Rompen la copa en el suelo. No hay ciudadanía. Hacer nidos no impide migrar. Pájaros al cielo y fotografías. No queríamos verdades absolutas y quién es una para negarla cuando la tiene al frente. La certeza, antes pequeña, engorda. Empieza a ocupar todo el lugar y la casa crece y crece en sintonía. 

Séptimo, como señalan variados estudios psicológicos, son las categorías las que permiten taxonomías más precisas. Una aproximación más científica. El colapso con lo real fue el advenimiento de algo acategorial, incapaz de contenerse en una sola cosa, sino un insondable muchísimo, agramatical. El número mágico que en la cábala era la verdad. 

Octavo. La orientación fue clara: puntualizar en base al análisis concreto, el desarrollo de las fuerzas. Impulsar tareas preparatorias. Nuestra historia se ha escrito de mil formas ya. No podemos conocerlas todas, pero sí podemos conocer lo que signa el presente. El llamamiento fue claro: saltar al vacío sin romperse los huesos. El movimiento real de las cosas. El giro sobre el eje, que lo subvierte completo. La experiencia y la expectativa. La contemplación y el goce en la misma construcción. 

Las milicias descendían de los montes con el rostro manchado de aventura y decisión. 

Así que bajé también a despellejarme en él.

viernes

perra

no hay ojo por ojo
no hay empate

lloro napas subterráneas
ríos   lagos   ciudades sumergidas
 
cómele el corazón
híncale el diente

me trata como perra
y le ladro insoportable

ataco en la vereda
mastico rabiosa el músculo cardíaco

era un animal gruñendo
con un colgajo en el hocico
pensando: no hay empate.


jueves

Balada para el carcelero

la memoria reproduce
es tacto
es cuerpo

la distancia se amplía 
en todas direcciones
es arbitraria como el calendario

cualquier quiebre es transitorio
el tiempo no se ha congelado
todavía

consulta

camino a mi suerte
al sacerdote moderno
al mediconfesionario

qué me dirá

no he estado aquí
olvidé cómo mirar al sol 
sin quedar ciega

tengo un demonio
alojado en el diafragma
que no me habla

repito en las esquinas
pasos torpes 
miro directo a las grúas

mis manos tiemblan
como la tierra frágil
de esta franja de barro

qué me dirá

refracción

arriba y abajo los golpes
en su génesis frenética

se clavan en la piel
se cuelan 
en la membrana
la sangre les da el calor
y muelen los huesos
 
bolsa de cuerpo 
poco a poco 
nunca quieto
 
quejido acurrucado
en cada agujero
haciéndose casa de agua
frente al sol arbitrario

fragmento y memoria
repeticiones sucesivas
de los gestos obsesivos

convulsiones sin pausa
en permanente asedio


miércoles

informe xx xxi

se juntan los demonios 
a deliberar en asamblea
formas para desgarrar 
métodos del terror
herramientas para la derrota

en la mesa 
ofrendando las carnes
uno muerde mi pie
con desesperada furia

lo ahuyento a patadas

la votación 
dos tercios muertos
ovacionan el oráculo 
y salen disparando cátedras

que nadie les abra la puerta

ni perros ni gatos
ni las estrellas dominantes
ni las formas inconclusas 

menos modelos 
más combates
menos fariseos
más tumultos

tirarle piedras al sol
hasta que se caiga



sábado

apertura

ebria y hambrienta
recibo la distancia 
            la devoro

en la clavícula 
ir rápido              
                           en el lóbulo 
                           la pausa
 
clavada
muevo mi sed

sacar de la boca la humedad
llegar al punto mudo

olvidar la palabra lengua 
.

martes

Amor

felino de pecho
lamiendo en el pozo oscuro
saca las sombras
ordena el pelaje 

una pasada
la cabeza cae
dos pasadas
la columna es agua

todo pegado a la piel
como dulce de membrillo

miércoles

perros y lobos (2020)

A mí no me molestan 
los ladridos de los perros

no conozco las calles
de tu ciudad inexistente

no obstante            boca nuestra
                        una

los lobos y los perros corren juntos
por paseo bulnes
con las lenguas afuera

qué tanta distancia 
entre una célula y otra

juego a alcanzarlo
           en la memoria dactilar

Dormida encontré el frío
y el amor nos deslumbró 
con su belleza y su miseria