día uno
de la mano la minuciosidad y el escepticismo garrapatoso
inconsciente alargado inescrutable
Ignora que los bastardos a la luz de la luna
siguen siendo el mismo pasaje bíblico en coma.
Ausencia de despertares tengo cuando el morbo ataca los tobillos
vacilo entre rocas de sistemas nerviosos quebrados
y especies salinas
cuadrangulares
comestibles.
La pausa es insufrible
Es menta frutosa y regaliz
que derrite hálitos en busca de confianza
que baila en los cordones de zapatos veloces
de risas agudas
recurrentes
que punzan en las manos dormidas
que a su vez brillan con cierta madurez cautiva
propia de un ser vivo con ansias de superación
como ranas arribistas y emprendedoras
con alas que invitan
y cuerpos asquerosos
La luz hoy no es problema
ni el trigo ni nada
ni la laguna
ni el verde abismante .
El problema es de las tijeras que caminan altivas
llenas de estribillos pegajosos y finales felices
que no juntan ni encantan
pero se venden
al mejor postor.
Encima engorda
me marea el estupor cansino de lo viejo
y la solidez constante que no cuenta
es piedra fría, lisa e inútil
cobra sentimientos que no existen
sólo porque es piedra
piedra gris.
Me pinto la boca con sinestesias de mis propios pájaros
muertos en el ático
habrá que barrer el portón.
Me parece insípido y poco confiable,
incluso sospechoso, descuidado.
Los minutos corren en la sombra
No hay categoría para esa clase de brutalidad aburmadora.
No tengo tesis para ninguna ocasión
de todas formas las hojas cubren
más de lo que yo esperaba.