jueves

10 años y un día.

Es cuando te pido que te quedes otro rato y no tengo nada que ofrecerte

puedo inventarte historias llevarte a lugares submarinos 
me gustaría poder construir caminos romanos para que puedas caminar suspirando hasta donde quieras irte para ser extranjero o si quisieras llevarme contigo me iría en tu maleta en forma de estampilla 
tengo máquinas del tiempo 
te las puedo regalar, si quieres 

me cuesta y haré todo cuanto esté a mi alcance 

podría ser como Borges y darte calles estrechas
crepúsculos temerarios
la luna andrajosa de los suburbios. 

Podría romper con Gunn y dejar de posar para tí y estar siempre como recién levantada
quitándome el peso de la noche de los párpados que siempre están cansados
con ganas de ser guillotinas que te miran curiosas
podría dejar de ser imaginaria y de ser tú en mí y ser solamente yo misma 
dejarte querer ese pedazo de mí que se conserva intacto desde que leí por primera vez
ese espacio inamovible y estoico que espera ansioso un habitante. 

Podría asegurarte que mi soledad es la más absoluta cuando dejas mi casa
que no hay otra proximidad más concreta que la de perderlo todo
entonces qué: lanzarnos, como locos, al vacío
o quedarnos en esta inercia maldita hasta el final de los tiempos. 

Tú dime. Yo sigo donde siempre, es cosa de llamarme.

No hay comentarios: