miércoles

Diario de viaje IV

Que me perdonen los muertos
por estar contenta
de adentro hacia afuera 

gentes que bajan y suben

las multitudes con su temblor
la memoria con su rastro en el desierto

cielos interminables

En mi espalda hay un vacío
donde duerme un gato

Habitamos las alturas
miramos personas miniaturas
de un lado a otro como hormigas

y entre la gente 

el fulgor dorado.


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